jueves, 20 de marzo de 2014

Solicitante

Una oficina. LAMB, joven, impaciente, alegre, entusiasta, recorre la habitación a grandes zancadas, nerviosamente; está solo. Se abre la puerta. Entra Miss PIFFS. Es la esencia de la eficacia.
PIFFS.—Ah, buenos días.
LAMB.—Oh. buenos días, señorita.
PIFFS.—¿Es usted el señor Lamb?
LAMB.—Eso es.
PIFFS (estudiando una hoja de papel).—Sí. Usted solicita esa vacante, ¿verdad?
LAMB.—La verdad es que sí.
PIFFS.—¿Es usted físico?
LAMB.—Sí, sí, claro. Es mi vida entera.
PIFFS (lánguidamente).—Bien. Nuestro sistema consiste en que, antes de discutir las aptitudes del solicitante, nos gusta someterle a un pequeño test para determinar su adaptabilidad psicológica. ¿No tiene inconveniente?
LAMB.—Oh, por Dios, no.
PIFFS.—Estupendo. (Miss PIFFS ha sacado varios objetos de un cajón y va hacia LAMB. Coloca una silla para él)
PIFFS.—Siéntese, por favor. (LAMB se sienta.) ¿Puedo instalar esto en las palmas de sus manos?
LAMB (afable).—¿Qué son?
PIFFS.—Electrodos.
LAMB.— Oh, sí, naturalmente. Curiosas cosillas. ( PIFFS lo coloca en las palmas de las manos de LAMB.)
PIFFS.—Ahora los auriculares. (Le engancha los auriculares en la cabeza.)
LAMB.—Caramba, qué divertido.
PIFFS.—Ahora lo conecto.
         (Lo conecta en la pared.)
LAMB.— (un  poquito  nervioso).—¿Conectar? Ah, sí, claro. Sí, tiene que conectarlo, ¿verdad? (Miss PIFFS, medio sentada en un taburete alto, mira a LAMB.) Es para determinar mi...  mi adaptabilidad, ¿a que sí?
PIFFS.—Indudablemente: Ahora relájese. Relájese. No piense en nada.
LAMB.—No.
PIFFS.—-Relájese  completamente.  Rela-a-je-se. ¿Está totalmente relajado? (LAMB asiente. Miss PIFFS aprieta un botón al lado de su taburete. Se oye un agudo zumbido emitido en un tono muy alto. LAMB siente una sacudida, se queda rígido. Sus manos van a los auriculares. Es arrojado de la silla. Intenta gatear bajo la silla. Miss PIFFS observa, impasible. El ruido cesa. LAMB se asoma bajo la silla, sale gateando, se queda quieto, se crispa, suelta una breve risita y se derrumba en la silla.)
PIFFS.—¿Se considera usted una persona excitable?
LAMB.—No— no en exceso, no. Claro que, yo—
PIFFS.—¿Se considera usted una persona taciturna?
LAMB.—¿Taciturna? No, no me considero taciturno— bueno, a veces, ocasionalmente
PIFFS.—¿Sufre ataques de depresión?
LAMB.—Bueno, yo no los llamaría propiamente de depresión—
PIFSS.—-¿A menudo hace cosas de las que se arrepiente a la mañana siguiente?
LAMB.- ¿Arrepentirme? ¿Cosas de las que me arrepiento? Bueno, depende de lo que usted entienda por a menudo, la verdad es que— Quiero decir que cuando habla de a menudo—
PIFFS.—¿Se  siente  a  menudo confundido  por causa de mujeres?
LAMB.—¿Mujeres?
PIFFS.—Hombres.
LAMB.—¿Hombres? Iba precisamente a contestar la pregunta sobre mujeres—
PIFFS.—¿Se siente a menudo confundido?
LAMB.—¿Confundido?
PIFFS.—Por mujeres.
LAMB.—¿Mujeres?
PIFFS.—Hombres.
LAMB.—Oh, un momento, yo... Oiga, ¿quiere respuestas fragmentadas o prefiere una respuesta de conjunto?
PIFFS.—¿Después del trabajo diario se siente alguna vez cansado? ¿Nervioso? ¿Irritado? ¿Irritable? ¿Sin saber qué hacer? ¿Malhumorado? ¿Frustrado? ¿Pesimista? ¿Incapaz de concentrarse? ¿Incapaz de dormir? ¿Incapaz de comer? ¿Incapaz de permanecer sentado? ¿Incapaz de permanecer de pie? ¿Libidinoso? ¿Indolente? ¿En celo? ¿Cachondo? ¿Lleno de deseo? ¿Lleno de energía? ¿Lleno de pavor? ¿Agotado? ¿de energía, de pavor? ¿de deseo? (Pausa)
LAMB (pensando).—Bueno, la verdad es que es difícil decir...
PÍFFS.—¿Tiene usted don de gentes?
LAMB.—Bueno,  ha  aludido a  una  cuestión  de gran interés
PIFFS.—¿Padece de eczema, languidez, se le cae el pelo?
LAMB.—Er...
PIFFS.—¿Es usted virgen?
LAMB.—¿Cómo dice?
PIFFS.—¿Es usted virgen?
LAMB.—Sí, yo sí, en efecto. No voy a ocultarlo.
PÍFFS.—¿Ha sido siempre virgen?
LAMB.—Oh sí, siempre. Siempre.
PIFFS.—¿Desde el principio?
LAMB.—¿Principio? Oh sí, desde el principio.
PIFFS.—¿Le asustan las mujeres?
         (Aprieta un botón al otro lado de su taburete. El escenario se inunda de luz roja, que se enciende y se apaga al ritmo de sus preguntas.)
PIFFS (incorporándose).—¿Sus vestidos? ¿Sus zapatos? ¿Sus voces? ¿Su risa? ¿Sus miradas? ¿Su forma de andar? ¿Su forma de sentarse? ¿Su forma de sonreír? ¿Su forma de hablar? ¿Sus bocas? ¿Sus manos? ¿Sus pies? ¿Sus espinillas? ¿Sus muslos? ¿Sus rodillas? ¿Sus ojos? Sus (Redoble de tambor,) Sus (Redoble de tambor.) Sus (Golpe de platillos.) Sus (Acorde de trombón.) Sus (Nota de contrabajo)
LAMB (con voz aguda).—Bueno, eso depende de lo que usted quiera realmente decir.
(La luz continúa encendiéndose y apagándose, Miss PIFFS aprieta el otro botón y vuelve a oírse el estridente zumbido. Las manos de LAMB se agarran a los auriculares. Es despedido de la silla, cae, rueda, se arrastra, se tambalea y se derrumba.) 
(Silencio.) (LAMB yace boca arriba.  Miss  PIFFS  le mira, se acerca y se inclina sobre él)
PIFFS.—Muchas gracias, señor Lamb. Ya le avisaremos.
 (La habitación; Un ligero malestar; Una noche de juerga; Los enanos; Solicitante; Paisaje; Silencio; Noche.-  Harold Pinter.- Madrid : Edicusa, 1976.- Traducción de Álvaro del Amo)

No hay comentarios :

Publicar un comentario