domingo, 7 de septiembre de 2014

Canto del andén I

JUEZ
Señor testigo,
usted era el jefe de la estación
a la que llegaban los transportes.
¿Qué distancia había entre la estación y el campo?

TESTIGO 1
2 Km. hasta la parte situada en el viejo cuartel
y unos 5 Km. hasta el campo principal.

JUEZ
¿Tenía usted algún trabajo en los campos?

TESTIGO 1
No.
Solo tenía que cuidar
del buen estado de las vías
y de que los trenes llegaran
y partieran conforme al horario.

JUEZ
¿En qué estado se encontraban las vías?

TESTIGO 1
Se trataba de una línea
excelente y muy bien instalada.

JUEZ
¿Elaboraba usted los horarios
y las instrucciones pertinentes?

TESTIGO 1
No.
Solo tenía que tomar medidas
técnicas en relación con el horario
de tráfico entre la estación y el campo.

JUEZ
Obran en poder del tribunal instrucciones referentes
a los horarios firmadas por usted.

TESTIGO 1
Quizá en alguna ocasión tuviera que firmar
en representación de tercero.

JUEZ
¿Conocía usted la finalidad de los transportes?

TESTIGO 1
No estaba al corriente del asunto.

JUEZ
Pero usted sabía
que los trenes iban cargados de hombres.

TESTIGO 1
Solo pudimos enterarnos
de que se trataba de traslados
llevados a cabo bajo la garantía del Reich.

JUEZ
¿Jamás se hizo usted preguntas
sobre los trenes que regularmente
regresaban vacíos del campo?

TESTIGO 1
Los hombres transportados
habían obtenido allí nuevo alojamiento.

ACUSADOR
Señor testigo,
usted ocupa hoy un puesto directivo
en la Jefatura de la Red Federal de Ferrocarriles.
Cabe, pues, suponer
su pericia en cuestiones
de equipamiento y carga de trenes.
¿Qué tal iban equipados y cargados
los trenes que llegaban hasta usted?

TESTIGO 1
Se trataba de trenes cargueros.
Según talón se transportaban
unas 60 personas por vagón.

ACUSADOR
¿Eran vagones de mercancía
o vagones para el ganado?

TESTIGO 1
Eran vagones
similares a los que también se utilizaban para el transporte de
ganado.

ACUSADOR
¿Había instalaciones sanitarias
en los vagones?

TESTIGO 1
Lo ignoro.

ACUSADOR
¿Con qué frecuencia llegaban estos trenes?

TESTIGO 1
No puedo decirlo.

ACUSADOR
¿Llegaban con frecuencia?

TESTIGO 1
Sí, desde luego.
Era una estación-término de mucho tráfico.

ACUSADOR
¿No le extrañaba a usted
el que los transportes
procedieran de casi todos los países de Europa?

TESTIGO 1
Teníamos tanto trabajo
que no podíamos ocuparnos de esos asuntos.

ACUSADOR
¿No se preguntaba usted
por el futuro
de los hombres transportados?

TESTIGO 1
Eran enviados
a ejecutar trabajos diversos.

ACUSADOR
Pero no iban solo gentes aptas para el trabajo,
sino familias enteras
con viejos y niños.

TESTIGO 1
No tenía tiempo
para preocuparme del contenido de los trenes.

ACUSADOR
¿Dónde vivía usted?

TESTIGO 1
En la localidad.

ACUSADOR
¿Quién más vivía allí?

TESTIGO 1
La localidad había sido evacuada
por la población nativa.
Vivían allí los funcionarios del campo
y el personal de las industrias circundantes.

ACUSADOR
¿De qué industrias se trataba?

TESTIGO 1
Eran factorías
de la IG Farben,
de las fábricas Krupp y Siemens.

ACUSADOR
¿Veía usted a los presos
que trabajaban allí?

TESTIGO 1
Los veía al llegar y al partir.

ACUSADOR
¿Qué aspecto ofrecían esos grupos?


TESTIGO 1
Iban marcando el paso y cantaban.

ACUSADOR
¿No llegó usted a saber nada
sobre las condiciones del campo?

TESTIGO 1
Se decían tantas tonterías
que uno no sabía nunca a qué atenerse.

ACUSADOR
¿No oía usted hablar de la aniquilación de seres humanos?


TESTIGO 1
¡Cómo creer algo de todo eso!

JUEZ
Señor testigo, usted era responsable de la expedición de mercancías.

TESTIGO 2
Mi única tarea era entregar los trenes al personal de maniobras.

JUEZ
¿Cuáles eran los deberes de este personal?

TESTIGO 2
Enganchaban una locomotora para maniobrar y expedían los trenes al campo.

JUEZ
¿Cuántos hombres había,
según sus cálculos,
en cada vagón?

TESTIGO 2
No puedo informar sobre ello.
Nos estaba terminantemente prohibido
controlar los trenes.

JUEZ
¿Quién se lo impedía?

TESTIGO 2
Las brigadas de vigilancia.

JUEZ
¿Había un talón por cada transporte?

TESTIGO 2
En la mayoría de los casos
carecíamos de documentación adecuada.
Se indicaba, únicamente, la cantidad
con tiza en los vagones.

JUEZ
¿Qué cantidades se indicaban?

TESTIGO 2
Unas veces 60 unidades, otras 80.

JUEZ
¿Cuándo llegaban los trenes?

TESTIGO 2
Generalmente, de noche.

ACUSADOR
¿Qué impresión le causaban
tales cargamentos?

TESTIGO 2
No entiendo la pregunta.

ACUSADOR
Señor testigo,
usted es hoy inspector general
de la Red Federal de Ferrocarriles,
su experiencia en cuestiones de viajes es, pues, grande;
mirando a través de los respiraderos,
o por los ruidos que se oirían en los vagones,
¿no se preocupó usted por las condiciones aquéllas?

TESTIGO 2
En una ocasión vi una mujer
que sostenía un niño junto a un respiradero
y que una y otra vez pedía agua a gritos.
Fui a buscar una jarra
e intenté alargársela.
Al levantarla llegó un vigilante
y dijo
que si no me apartaba inmediatamente
sería fusilado.

JUEZ
Señor testigo,
¿cuántos trenes, según sus cálculos,
llegaban a la estación?

TESTIGO 2
Un término medio de tren por día.
En casos punta, incluso 2 ó 3.

JUEZ
¿De qué longitud eran los trenes?

TESTIGO 2
Podían llevar hasta unos 60 vagones.

JUEZ
Señor testigo,
¿estuvo usted en el campo?

TESTIGO 2
Una vez fui con la locomotora de maniobras
ya que tenía que discutir algo
referente al talón de expedición.
Bajé al lado mismo de la puerta de entrada
y fui a las oficinas del campo.
Luego casi no pude salir,
por carecer de carnet.

JUEZ
¿Qué vio usted del campo?

TESTIGO 2
Nada.
Me sentí contento al marchar de allí.

JUEZ
¿Vio usted las chimeneas al final de la rampa y el humo y el reflejo del fuego?

TESTIGO 2
  Sí,
vi el humo.

JUEZ
¿Y qué pensó usted de todo ello?

TESTIGO 2
Creí
que eran los hornos para el pan.
Había oído decir
que allí se amasaba día y noche.
Era un campo muy grande.

(La indagación: oratorio en 11 cantos.- Peter Weiss.- Barcelona: Grijalbo, 1968.- Traducción de Ernst-Edmund Keil y Jacobo Muñoz. El Canto del andén completo está en este enlace)

No hay comentarios :

Publicar un comentario