jueves, 9 de octubre de 2014

Gélida noche

      No tenía más que tres dirhams en el bolsillo cuando salí del bar Le Monocle. Eran las tres de la madrugada. Decidí tomarme con esos tres dirhams un café con leche en El Pilo. Jilali Gharbaoui53 estaba sentado en la terraza. Le conocí a mediados de los años sesenta. Desembarca en Tánger de vez en cuando, con sus pinturas hechas sobre cartón bajo el brazo. Cuando se queda sin dinero, me deja un lienzo para venderlo por ciento cincuenta o doscientos dirhams, y así cubrir sus gastos de diario.
    Gharbaoui me llamó:
    -¡Eh!, ¡Chukri, ven aquí!
    Cuando me senté a su lado, me dijo con tono serio:
    -¿Sabes lo que me acaba de pasar?
    -¿Qué?
    -Me creas o no, vengo de estar en Moulay Driss Zerhoun. He cogido mis dos maletas y me he marchado en dirección a Fez. De repente, he visto a dos espectros siguiéndome, les he largado las dos maletas y he echado a correr, y no sé cómo me encuentro aquí sentado.
    Me miró fijamente y añadió:
    -Toda mi fortuna estaba en las dos maletas: mis lienzos, mis documentos, mi ropa y mi dinero.
    -¡Vaya, es una pena!
    -¿Tienes dinero?
    -Nada, una miseria.
    -¡Dame lo que tengas, por favor!
    Le di los tres dirhams sin pensármelo, antes de convertirme en el tercer espectro de su historia. Después, entré en la cafetería y tomé un café con leche y pan tostado con mantequilla. Lo dejé a deber.
    Al día siguiente por la noche, vi a Gharbaoui cenando en el restaurante Zagora. Iba muy bien arreglado, me invitó a cenar. ¿Era realmente Gharbaoui? ¿No es el mismo que vi ayer en la terraza del café El Pilo? Esa fue la última vez que lo vi. Un año más tarde, me enteré de que había vendido todos sus lienzos, incluso el material de trabajo, a un rico admirador suyo. Abandonó definitivamente Marruecos para morir durante una gélida noche de abril de 1971 en Paris, sobre un banco de Champs-de-Mars. Todo es surrealista y posible en Tánger.

53 Nació en Jorf El Maleh Sidi Kacem en 1930 y murió en Paris en 1971. Pintor marroquí cuya obra está marcada por el deseo de hacer visible la luz a través del color (N. d. T.)

(Paul Bowles, el recluso de Tánger.- Mohamed Chukri.- Barcelona: Cabaret Voltaire, 2012.- Traducción de Rajae Boumediane el Metni)


Jilali Gharbaoui.
Sin título, 1960
 Óleo sobre lienzo, 65 x 92 cm, Collection Groupe Attijariwafa Bank

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